Horacio García, triunviro de la CGT Regional Noroeste y hombre del Sindicato de Empleados de Comercio de San Martín, conversó con el medio Conurbano Digital y se refirió a la coyuntura gremial. En esa línea, criticó algunas medidas tomadas por el gobierno nacional, reclamó por un plan para generar trabajo genuino y sostuvo que “no se puede demonizar al sistema sindical”. Respecto de lo político, instó a que el movimiento obrero consiga mayor representación en los lugares de poder.
Inicialmente, el dirigente sindical comentó que cerraron el 2017 con “la satisfacción, después de casi 20 años de no estar juntos, de haber podido conformar la CGT Regional Noroeste, en la que están representados todos los sindicatos, los de la educación, los de la producción, los de servicios y los del Estado”. “Esa pluralidad es fundamental para tratar cualquier tipo de problema, y te permite tener una información mucho más profunda de la realidad laboral”, expuso.
A nivel nacional, consideró que “la situación ha sido desprolija”. “El gobierno nos mintió con la Reforma Previsional”, dijo, y entendió que “la medida ataca al sector más debilitado”. “En vez de ir por los que están en negro y no producen aportes, y hacer que entren al sistema legal, fueron por los jubilados, que son los que menos recursos tienen y hoy la están pasando mal”, dijo.
“No se si no se quiere o no se sabe cómo hacer para cambiar este sistema. Se cobran multas como castigo, y por otro lado se da facilidades o premios, y nada de eso ha funcionado. No hay un control eficiente del trabajo en negro”, analizó García, y mencionó que en los operativos contra el trabajo en negro que realiza el SEC, “cuando encontrábamos gente en negro, se multaba al empleador, que al otro día ‘desaparecía’ a ese empleado”. “No había seguimiento de ese caso”, planteó. “Las multas no son lo importante, lo importante es que ese trabajador tenga continuidad. Hoy el sistema hace que continúe la informalidad”, lamentó.
En cuanto a lo que se espera para este 2018, fundamentalmente con la Ley de Reforma Laboral que impulsa el gobierno central, reconoció que, en el debate previo”, “la CGT quitó las partes más álgidas del borrador de ese proyecto, pero alertó: “Con un gobierno que te acaba de meter una Reforma Previsional tan rápidamente, no sabemos si en el Congreso ese borrador va a sufrir agregados perjudiciales”.
Asimismo, el referente del Sindicato de Empleados de Comercio de San Martín opinó que “este gobierno no ha podido controlar el tema de la inflación”, y tras remarcar que el trabajador tiene cada vez menos poder adquisitivo, con sus consecuencias para el mercado interno, aseguró que “no hay un plan estratégico de desarrollo productivo, articulado con las diferentes instituciones, que permita ver como generamos trabajo”.
“Este problema lo tuvo el gobierno anterior y lo tiene este”, declaró, y criticó el rol de las Direcciones de Empleo, a las que definió como “dependencias vacías de contenido”. “Se debe sentar en una mesa el Estado, los empresarios y los sindicatos, y plantear que se necesita y como se utilizan los recursos para formar lo que se necesita con la contraprestación de que esa persona ingrese al mundo del trabajo”, manifestó. “La generación espontanea de trabajo es muy difícil. Se apuesta a inversiones que den trabajo, pero si no hay un plan estratégico de desarrollo productivo es muy difícil que vengan inversiones y se generen fuentes de empleo”, completó.
Finalmente, para el hombre de la regional cegetista, otro punto conflictivo del año serán las paritarias, que el gobierno buscará cerrar a la baja. “Nuestro gremio está esperando la activación de la clausula gatillo, acuerdo que no se firmó aun en el Ministerio de Trabajo”, expresó. Esa clausula fija un 2% de aumento en enero, febrero y marzo para todos los trabajadores del rubro Comercio, el cual se suma al 20% de incremento del año pasado, “lo que permite que los afiliados equiparen el aumento salarial con la suba de la inflación”. “Con esa clausula activada podemos sentarnos a discutir una paritaria de manera más igualitaria”, subrayó.
Ya en otro orden de cosas, respecto del caso del dirigente Marcelo Balcedo, del gremio SOEME, y el impacto que tiene en el mundo gremial, señaló que “siempre se aprovechan los sucesos políticamente”. “Yo no hago defensas corporativas. Si una persona se equivoca y comete errores, tendrá que comparecer ante la Justicia, que determinará si es culpable o no”, aseveró. Y agregó: “La presión mediática y el aprovechamiento político hacen que paguen justos por pecadores. Hay miles de dirigentes gremiales que trabajan todos los días y se preocupan por los trabajadores, y cuando suceden estos casos obscenos nos meten a todos en la misma bolsa y no se valora el trabajo que realiza un sindicato”.
“El sindicato es un espacio que trata de brindarle soluciones a los afiliados ante cualquier problema, y brinda salud y cuando empieza el año una ayuda escolar. Si fuésemos todos delincuentes o el sindicalismo fuese una mafia, como se quiere presentar, nadie nos votaría. No se puede demonizar al sistema sindical”, lanzó Horacio García. “No sé qué pasaría en un país si no existiera la defensa de los que no tiene vos. Un empleado común que le plantea cosas a su empleador, sin la defensa de un sindicato, probablemente terminaría en el despido y siendo víctima de muchas medidas injustas. No podemos perder lo que Argentina mantuvo a lo largo del tiempo”, añadió.
Promediando el tema, consideró que “la demonización es ampliada por los medios de comunicación, que hablan de terminar con la mafia sindical”. “En la sociedad hay distintos tipos de poderes, está el político, el eclesiástico, el empresarial y el gremial. No creo que ninguno de estos sectores tenga representantes que no cometan errores, lo que no quiere decir que todo el sector sea una mafia. Son instituciones que hacen a la construcción de una sociedad”, cerró.
Otro de los temas que tocó el dirigente sindical fue el rol de la CGT nacional, y reclamó para ese organismo “más discusiones internas”. “Si bien uno puede estar en desacuerdo con la conducción, el cuestionamiento tiene que ser interno y en los momentos de debate. No podemos discutir en la acción. Si se toma una medida hay que acatarla”, sentenció, en referencia clara a algunos gremios que, en diciembre, decidieron no adherir al paro nacional.
“Hay sectores muy críticos y otros sectores que no cuestionan tanto, y el hecho que figuras tengan que volver a reforzar la posición del triunvirato -como Hugo Moyano y Luis Barronuevo- habla que hay una pequeña crisis. Pero tiene que resolverse en el marco de una discusión interna”, amplió.
Y por último, el triunviro la CGT Regional Noroeste habló de la coyuntura política. “Los tiempos están cambiando. Por muchos años escuchamos que el movimiento obrero es la columna vertebral del peronismo, pero lo único que vemos es que de un tiempo hasta acá el movimiento obrero viene perdiendo escaños de poder y voces en los sectores donde se toman medidas”, planteó. “Más allá del trabajo individual que hizo cada sindicato apoyando a los diferentes candidatos, los dirigentes gremiales no tienen presencia en los lugares donde se definen las cosas”, reveló.
“Es muy difícil discutir desde la calle”, dijo, y llamó a “tener las manos en el Congreso, las que permitirán debatir en los espacios que corresponde”. “El movimiento obrero tiene que replantearse muchas cosas, y una de ellas es la construcción de un movimiento político que nos permita tener representación en esos lugares de poder. Esa es la discusión que se viene, como logramos representatividad real y participación en la discusión de los grandes temas”, sintetizó.
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